El racismo (una vez más)
A veces cierro los ojos y no quiero ver la verdadera forma de ser de las personas que me rodean. Con el tema de la llegada masiva de inmigrantes a nuestras costas se está viendo la verdadera forma de ser y de actuar de mucha gente. Hoy me he cabreado sinceramente ante una discusión en la que mis interlocutores proponían remedios básicos contra la llegada de negros como "matar a unos doscientos, y los demás seguro que aprenden", o hacer como Malta y devolverlos al mar en sus frágiles embarcaciones. Esas personas, como muchas otras que dicen burradas semejantes, no piensan en el hecho básico de que estamos hablando de seres humanos y que estoy seguro de que si ellos se vieran en esa situación no querrían ser asesinados (por la vía rápida o la lenta). La desesperación es mala consejera, y nuestra respuesta ha de ser consecuente con lo que queremos ser: un país avanzado moralmente y capaz civilmente. En la segunda parte de la discusión se ha llegado a entrever que, en el caso de...
Comentarios